sábado, 12 de abril de 2008


Le gustaba cuando la ciudad se cerraba sobre ella para acogerla; muros de hormigón y de acero doblándose sobre su pequeño cuerpo. Se perdía en aquella ciudad; era feliz recorriendo sus calles. Le gustaba que lloviese, y que miles de diminutas gotitas pasasen rozándole la cara. Entonces pensaba en el color gris, en los gatos de angora y en David Bowie, en un enorme cartel publicitario, con su expresión impasible, emotiva de alguna manera, de esas que lo dicen todo en un silencio. Porque Gabi quería tener su vida llena de silencios como esos, silencios que lo abarcan todo.

Había momentos en los que la ciudad se cernía sobre ella, dibujando palabras que eran alas de gaviota metálica, palabras de luz y de silencio, que se grababan en la ventana de su alma como fotogramas de una película inconclusa; se iba el pensamiento, suavemente, paseando entre bares, kioscos y tumbas; cascos de buques roídos de asfalto y edificios que fueron poetas secretos.

En ocasiones, era el peso del hacedor, del que posee el futuro, ese vasto patrimonio de la nada, el que acudía a borbotones a su corazón insatisfecho, en busca del silencio, la sonrisa cómplice o la duda humana; del vacío que queda donde ya no hay mar ni tierra, en los arrabales de la nada, donde todos esperan no haberse encontrado al futuro, amontonado entre los trastos de alguna cacharrería, hace muchos, muchos años.

Apostada junto a la ventana, Gabi seguía mirando aquella ciudad, celosa guardián de sus silencios, de su siento y de su soy; acurrucaba el cuerpo en el alféizar, y, arrancándose la piel del caminante, era allí, tan sólo una figura desnuda de granito, acariciada por la luz cálida y triste del sol de la tarde.

martes, 8 de abril de 2008

La perla del Caribe

Veo con una gran ilusión los tímidos cambios que se están empezando a producir en Cuba. Los veo con ilusión, no por los cambios en sí mismos, que no son sinó pequeños pasitos. Los veo así porqué no son sinó la grieta a través de la que se resquebrajará el anacrónico régimen Cubano y acabará llegando la democracia a la isla. La historia nos demuestra que una vez se inician las reformas en un régimen anquilosado en el tiempo, estas se convierten en una imparable bola de nieve que acaba con el propio régimen. Véase el proceso de la Urss, que comenzó en una tímida política de reformas, que se convirtió en la famosa Perestroika, y acabó nada menos que en la desintegración del gigante soviético.

El caso de Cuba es muy particular, desde el punto de vista histórico y político. Cuba siempre fue una codiciada perlita en el punto de mira de los intereses Estadounidenses, y eso acabó condicionando su destino. Muchos acontecimientos históricos han ido condicionando su posterior desarrollo; el suceso del Maine y la Guerra de Cuba (por cierto, auténtica génesis de la crisis de identidad española y origen de los diferentes nacionalismos; Cuba era una colonia muy querida por los españoles, y su pérdida acarreó un auténtico clima de depresión nacional), la revolución, Bahía de Cochinos; recordemos que el suceso que acabó precipitando a Cuba en manos del Comunismo fue este último; la revolución, en un principio, no fue una revolución comunista, sino irónicamente, una revolución contra los excesos de un dictador, Batista. La hostilidad norteamericana forzó a Cuba a buscar aliados en otro bloque de países, y los encontró en una gran potencia, frontalmente enfrentada a EEUU: la URSS. Eso precipitó la deriva hacia la ideología comunista, y la salida de diversos agentes de la revolución en desacuerdo con esa deriva.
Los puntos de vista que existen sobre el régimen Cubano son también bastante particulares y curiosos; en Wikipedia, por ejemplo, no se puede calificar al régimen de dictadura, ni a Fidel de dictador, cosa que no ocurre con Pinochet o Franco; curioso punto de vista tienen algunos, viendo que los cubanos tenían prohibido residir en sus propios hoteles y tenían restringida la telefonía móvil. Y no es una dictadura. Ah, bueno, menos mal.

Pero, revisemos el orden en el que han sucedido los acontecimientos; la enfermedad de Fidel empieza a precipitar los primeros rumores que apuntan a la posibilidad de una sucesión o una apertura; esos rumores se acaban concretando en la renuncia de Fidel y la asunción del poder por parte del "Hermanísimo". Más de lo mismo, se podría pensar: sí y no. Fidel conserva el secretariado general del Partido Comunista, pero lo menos importante aquí son los nombres y las personas, cuando lo que se está haciendo es escenificar un cambio lento, pero que todos conocen inevitable. Cuentan que, en los últimos años de Franco, cuando la enfermedad y la edad ya habían hecho su mella en el dictador, esté llamó a Suárez (quien aún no era presidente por áquel entonces) a un aparte, y le preguntó si creía que "El régimen podría sobrevivir al caudillo". Y Suárez le contestó que no, lo cual llevó a Franco a inquirir si creía que la única salida era la instauración de la democracia, lo que obtuvo otra respuesta afirmativa, recibida con un reflexivo silencio del dictador. Esta anécdota, (aunque un poco "novelada" aquí por mi parte), me parece que sirve para ilustrar el escenario Cubano, y se podría reproducir a la perfección en la isla. Fidel es un hombre muy listo, y sabe que el régimen no se puede eternizar, por mucho que se haya proclamado su irrevocabilidad. También las Cortes Franquistas proclamaron la continuidad del Movimiento Nacional, y acabaron haciéndose el Hara-Kiri. No puede haber un Franquismo sin Franco, ni un Castrismo sin Fidel Castro.

A la sucesión de Raúl fueron sucediendo un lento goteo de novedades; recuerdo leer en la prensa que se estaba produciendo el inédito acontecimiento de que líderes políticos Cubanos, estaban siendo dialécticamente confrontados por estudiantes en el transcurso de charlas ofrecidas en Universidades y otros Foros. Por primera vez, estudiantes se dirigían al líder político, para preguntar o discutir abiertamente, conceptos que otrora eran dogmas intocables de la revolución.
Concretamente recuerdo a un estudiante que preguntó no sólo por la famosa restricción en los hoteles, sino por las restricciones a los viajes fuera de Cuba. Conocemos perfectamente cúal es la dialéctica autocomplaciente de una dictadura, pero la respuesta del tipiño fue lo más; contestó que si todo el planeta viajara a un tiempo se colapsarían las líneas aereas. Me imagino como se quedaría a cuadros la cara del chaval que preguntó. Supongo que el dar una respuesta así y quedarse tan ancho, sólo puede suceder en Cuba.
El paso siguiente fue esperanzador; se liberaliza la venta de equipos informáticos, y las restricciones sobre telefonía móvil. Parece una tontería, pero para Cuba, es un paso de gigante. Y lo siguiente arroja una esperanza de futuro; se permite a los Cubanos entrar en sus propios hoteles. Claro que todo esto implica siempre una reflexión; cuantos Cubanos pueden permitirse móviles, equipos informáticos o pasar una noche en un hotel. Por el momento, muy pocos; pero el simbolismo que esconden estas medidas, no se le escapa a nadie, así como lo que permiten esperar del futuro; sería de desear también, por parte de los EEUU, un levantamiento del bloqueo, una medida que se ha demostrado tan abusiva como inútil e infructuosa, además de dudosamente liberal ¿porque yo, empresario norteamericano, no puedo comerciar si ese es mi deseo, con Cuba? ¿es eso una democracia liberal?.

Actualmente, la situación de Cuba me hace pensar en la de una pequeña burbujita resistiendo una enorme presión, y creo que el régimen ya habría caído si no fuera por esa presión, la de los intereses Norteamericanos en Cuba, que entrarán como una tromba cuando la isla se liberalice. Se abrirán procesos judiciales, los antiguos propietarios intentarán recuperar las propiedades incautadas durante el proceso revolucionario, y que habrán albergado durane décadas a otros inquilinos; la llegada de la propiedad privada, de los intereses comerciales y de los grandes empresarios a la isla producirá una situación que no será fácil de gestionar.

Y no me puedo resistir a comentar la curiosa visión que tengo de Cuba desde un punto de vista emocional. Se me antoja una Galicia allende los mares, tengo una inexplicable nostalgia de Cuba, una melancolía infinita por conocerla. Algo de influencia en eso debe tener la historia de mi abuelo, la cual ya os conté a algunos en alguna ocasión; mi abuelo, (que, a todo esto, al parecer siempre decía que la revolución estalló porque si oteabas al horizonte, todos los terrenos que abarcaba la vista, eran propiedad de algún norteamericano) emigró a Cuba contando tan sólo con trece años. Trabajó, entre otras cosas, cortando caña de azúcar, un trabajo durísimo, durmiendo al raso y meándose en las manos para que le salieran callos. Un día alguien le regaló una cámara de fotos en pago de una deuda, y él aprendió a utilizarla. Se hizo pasar por empleado de un famoso fotógrafo de La Habana llamado Arcadio, para hacerse un dinero haciendo fotos, especialmente por colegios. Cuando éste Arcadio se dió cuenta, lo localizó y lo hizo pasar a su despacho; cuando mi abuelo esperaba una fuerte reprimenda o, quizá una denuncia, obtuvo un trabajo. ¿Así que te haces pasar por empleado mío?. Pues ahora lo eres. Allí aprendió un oficio, regresó a Galicia y abrió un negocio próspero, que muchos conoceis. A su primer hijo le puso por nombre Arcadio, el Arcadio que conocéis, por el Arcadio cubano. Esa es la historia, siempre me pareció una historia increíble, como de película. Muchos de sus hermanos se quedaron allí, y por eso tengo actualmente algunas docenas de primos cubanos. A mí Abuelo jamás lo conocí; murió un año antes de que se casaran mis padres. Tampoco pisé jamás la isla; que curiosa, que extraña, la nostalgia de lo que jamás se ha conocido.


La casa de mi abuelo, con el logo de "Foto Vila".

Psst, acercar el oído, que os voy a decir, muy bajito, una última cosa....
Viva Cuba Libre!.

sábado, 5 de abril de 2008

Bob Dylan, Vigo, 27 de Junio, Pabellón de As Traviesas

Este es un post sin palabras :D





Bueno, sólo tres; ¿Quien se viene?