domingo, 10 de mayo de 2009

La Biblia Negra o el retorno de los señores de la noche

Todavía no toco el suelo después de escuchar cuatro o cinco veces "The devil you know", el pedazo de disco que acaba de publicar Heaven & Hell, o lo que es lo mismo, los Black Sabbath de Dio con otro nombre.

Haciendo un pequeña retrospectiva, tenemos que en 1979, Ozzy Osbourne fue expulsado de Sabbath, en medio de una espiral de decadencia etílica y estupefaciente del "Madman". De esa espiral autodestructiva lo sacaría la que luego se convertiría en su mujer, Sharon Osbourne. Ozzy conoce en una prueba de sonido al mítico guitarrista Rhandy Rhoads y el resto es historia: grabaría con el una de las obras maestras del rock, "Blizzard of Ozz", mientras Sabbath reclutarían a Ronnie James Dio, un cantante, a la vez que Ozzy, muy personal pero mucho más técnico, y con el modernizarían su sonido dejando pasmado al personal con otra obra maestra que mira de tu a tú a cualquier disco de la era Ozzy, el impresionante "Heaven & Hell". Con el curioso resultado que ese mismo año 1980, Ozzy por un lado y Sabbath por otro, coincidirían publicando dos de los mejores discos de su carrera, y de la historia del rock, "Blizzard of Ozz" y "Heaven & Hell". Ozzy continuaría exitosamente con su carrera a lo largo de los 80, mientras Sabbath publican otro discazo en 1981, "The mob rules" con Dio, prácticamente el que sería su último gran disco de estudio (está el gran "Seventh star" en el 86, pero es más un disco en solitario de Iommi) , porque después se debatirían entre cantantes algo mediocres y discos que no estaban a la altura de su leyenda; un regreso con Dio daría como resultado otro album menor "Dehumanizer" en el 92, y en 1997, la reunión de los Sabbath originales, con Ozzy al frente, los haría saltar otra vez al primer plano de actualidad. Un disco en directo "Reunion", y la lógica satisfacción de los fans, hizo que la reunión mereciera la pena, pero con claros tintes nostálgicos, y con un Ozzy que ya no está en la mejor forma. Los Sabbath de Ozzy no parece que fueran capaces de grabar ahora mismo otro albúm a la altura de sus mejores discos.

Sin embargo hete aquí que, recientemente, la formación que grabó "Mob rules" y "Heaven & Hell", se reúne, no bajo el nombre de Sabbath, sino bajo el de su mítico disco "Heaven & hell", y graban un disco que te vuela la cabeza desde la primera escucha. Un disco oscuro como el infierno, que a pesar de exhudar metal clásico por los cuatro costados, nadie podrá decir que suene desfasado ni por un momento, sino completamente atemporal, es decir que tienes la sensación de escuchar lo que YA es un clásico, desde el momento de su edición.

Y se ha notado, por cierto, el hambre que había de un disco como este, ya que pocos discos provocan la revulsión que está provocando éste en el mundo del rock: reaccciones inmediatas de fans apasionados en los foros y en los blogs, críticos "hueso" de los que no tendrían un empacho alguno en llamar mediocre a un disco cuando lo es, rindiéndose a los pies del álbum desde su primera escucha, el disco salta directamente al número 8 de las listas de ventas de EEUU, disco del mes en las revistas especializadas... (Y hay que tener en cuenta, que en principio, esta banda, que hace la friolera de más de 20 años que no publican un disco de estudio que se pueda calificar como "muy bueno", partía de una predisposición negativa del público y la crítica: nadie esperaba un gran disco de ellos, sino algo decente pero mediocre, como de leyendas venidas a menos). Pues de eso, resulta que naranjas de la china. Hay una frase que destaco de la crítica de Popular1, y que define al disco: "está a la altura de la leyenda"; y si la leyenda se llama Black Sabbath, ya sabemos de que clase de álbum estamos hablando. Desde la primera canción, el tempo pesado de la guitarra de Iommi nos hunde por todas las gamas de la oscuridad, y un Dio que parece en estado de gracia nos vuela la cabeza con esa voz privilegiada que se antoja producto de un verdadero pacto diabólico. Siempre me ha soprendido ver como este hombre saca tamaño vozarrón de ese diminuto cuerpo sin el menor esfuerzo, la manera en que modula su voz, su profundidad, potencia y sensibilidad. Y un dato es un dato: los años no han hecho ni la sombra de una mella en esa garganta tocada por las fuerzas de la oscuridad. "Bible black", es el impresionante primer single, que empieza en clave de balada para acabar hundiéndonos en las profundidades del abismo. "Let me go I've seen a vision/But the line has left me blind/Take me back, I must have the Bible Black"




Se trata de un disco que me llega en un momento especialmente propicio, cuando paso por una obsesión por el cine de terror, y lo poco que leo, por lo limitado de mi tiempo libre ultimamente, en la cama antes de dormir, vienen siendo pequeños fragmentos de "El paraiso perdido" de Milton y "Los otros mitos de Cthulhu", de Lovecraft, unas lecturas que no podrían tener mejor banda sonora que un disco de Sabbath como este. Y precisamente la majestuosa portada del álbum (que desde el día de hoy es el fondo de escritorio de uno de mis ordenadores) es 100% Lovecraft, claramente inspirada en su mundo, y podría bien ser la portada de una de sus obras.

Aunque confieso, me lo he bajado, porque despues de leer las críticas no podía esperar más para escucharlo, tengo claro que lo compraré; es el tipo de disco que deseas comprar, además de que deseas escucharlo en a mejor calidad de sonido posible; me encantaría tener esa portada en una bonita edición de lujo de vinilo de 180 grs.
Este disco, que por cierto no hará la delicia de ningún "alternative kid" fanático de Yolatengo, (no esperéis encontrar aquí otra cosa más que monolítico Metal oscuro), es también una patada en la boca para los que piensan que no se puede hacer buen rock a cierta edad, a mi me despierta una enorme admiración ver como estos señores se plantan y dicen, "aún somos Tony Iommi, Ronnie James Dio y Geezler Buttler, y además os lo podemos demostrar".
Olvidemos "Dehumanizer". Esta es la tercera parte de una trilogía perfecta: "Heaven & hell", "The mob rules" y "The devil you know". Y lo que es increíble y todavía me cuesta asimilar, es que esa trilogía se complete nada menos que 28 años después y de esta forma. Y mientras, da comienzo la gira mundial, con un repertorio que tira de espaldas, y se le hace a uno la boca agua de leerlo.

Como mucha gente sabe, mis gustos se inclinan al rock genérico, nunca he sido un metalhead, pero tampoco le he hecho ascos al buen Metal, que para mí es sólo un estilo de hacer rock. Y esto, amigos míos, es Metal etiqueta negra, con clase, estilo, impactante, y en una palabra, que aún estoy rozando el cielo con el disco...o espera....déjame mirar otra vez...quizás es el infierno...