lunes, 22 de enero de 2007

Conspiraciones Tabernarias



Desde siempre, las tabernas, cafeterías y bares han sido un buen medidor del pulso de una sociedad; un vino, un café y una conversación son aliciente para que temas de todo tipo se sucedan; se cruza lo trascendente y lo intrascendente, la política y la charla insípida: todo está permitido.
Las tertulias eran frecuentes en nuestra historia más reciente; los cónclaves de intelectuales, escritores o políticos, en locales ahora emblemáticos, eran costumbre en una sociedad mucho menos dominada por la hegemonía de los mass media. A modo anecdótico, sabemos que el P.s.o.e. se gestó en la madrileña "Casa Labra", y que el 23-F, el fallido golpe que conmocionó a España, se ideó en la "Cafetería Galaxia".

Entre los ejemplos mas novelísticos, el "Café Gijón" ha quedado para la posteridad como el ejemplo paradigmático del "Café Literario" por excelencia, y "La Fontana de Oro", glosada por Galdós en su homónima novela, ha quedado también grabada en el imaginario colectivo , por sus tertulias políticas e intelectuales, y por los célebres discursos que diversos oradores dieron allí durante el trienio liberal de Fernando VII, el más popular de los cuales fué el del político "exaltado-liberal" Alcalá Galliano. Por toda españa abundan los ejemplos de cafeterías y tabernas que intentan recrear ese ambiente tan particular, mezcla de bohemia, elitismo "dandy", y el inconfundible sabor de una época.

También el vino y el café han sido considerados estimulantes de la creatividad literaria, y en los ambientes del simbolismo francés se estilaba la absenta, un licor con sabor a menta y recuerdo aguardentoso, que procedía de la raiz del ajenjo y al parecer tenía cualidades alucinógenas. Se consumía diluído en agua con azucar, y con el tiempo ha adquirido un halo de malditismo romántico, por su relación con los movimientos artísticos ya mentados, que sin embargo no son obstáculo para que el autor no lo recomiende mas que como anécdota, y muestre su preferencia por el vino y el café, drogas sociales de las que sin duda hago una nada pudorosa apología.

A mayores, existen otros lugares, que, sin gozar del mismo pedigree histórico ni literario, se convierten en ineludibles puntos de encuentro de gentes de todo tipo, lugares en los cuales se puede encontrar inenarrables personajes, y que forman parte de la pintoresca o bien de la vida social de un determinado lugar, ya sea por sus particularidades, su popularidad, o bien por ambas cosas; se puede decir sin temor a exagerar, que alrededor de una taberna se forma todo un variopinto ecosistema.

Es en ese sentido, en el que me considero un individuo esencialmente "tabernario", y es esa intención con la que nace este blog; la de hablar de diversos temas, de manera aleatoria, despreocupada, sin pretensiones; temas que variarán según el animo del día, temas que el autor considera de su interés al mismo tiempo que intenta que sean del interés de quien se tropiece un día con este blog, los lea, y se entretenga con ello, a la vez que si sirve de pretexto para intercambiar alguna que otra impresión, se habrá cumplido con ello su propósito.

Con ese espíritu tabernario, conspiremos, pues.