domingo, 18 de marzo de 2007

La Gran "O": La Música de Roy Orbison

"Cuando entre al estudio a grabar el disco "Born to Run", quería hacer un disco con letras como Bob Dylan, y que sonase como Phil Spector. Pero por encima de todo, quería cantar como Roy Orbison. Ahora todo el mundo sabe que nadie puede cantar como Roy Orbison". (Bruce Springsteen en el Rock n' Roll Hall of Fame)

"The Big O", así es como se conocía en el negocio a una de las voces y compositores de música popular mas privilegiado de este siglo; Roy Orbison. Un hombre con un talento innato para emocionar, y que poseía una voz de una belleza casi insoportable; cuando uno escucha, a menudo tiene la sensación de que su voz lo envuelve todo, aquiere una presencia arrolladora, y el mundo pasara a un segundo plano. Uno de esos pocos cantantes que son capaces de imprimir un enorme sentimiento a una melodía, dejando la impresión en el oyente de que conseguir esa belleza y dramatismo no le cuesta ningún esfuerzo, y que es algo que fluye con total sencillez y naturalidad; la voz de Roy era capaz de transformar una melodía mediocre en un clásico intemporal.

Pero afortunadamente, su repertorio no se componía de temas mediocres; Roy destacó desde el primer moment0 como compositor, y como creador de un nuevo estilo; sus canciones, en los años 50, presentaban estructuras distintas, innovaciones en la composición y en la producción; era un sonido particular, nunca escuchado, y que siempre estaba impregando de ese halo de romanticismo, misterio y soledad.

En 1960 se público el single "Only the Lonely", el primer tema que realmente mostraba todo el estremecedor potencial de Roy como intérprete, y su mayor éxito hasta el momento, alcanzando el nº 1 en los charts ingleses; anteriormente habían llegado éxitos menores con temas de Rock n' Roll al estilo de la década; desde ese momento, Roy enfocó mucho el resto de su carrera a este tipo de medios tiempos y baladas oscuras y románticas, aunque jamás dejaría el Rock n'Roll, y a lo largo de su carrera se pueden disfrutar deliciosas y divertidas piezas rockeras de sabor genuinamente 50's.

Unos meses después, le siguió la edición de "Blue Angel", para mi gusto una de las canciones más hermosas que haya escrito nunca Orbison. Entre 1960 y 1964 se editaron la mayoría de sus piezas más clásicas; "Crying", "Runnning Scared", la maravillosa "Its over", y algunas de sus mejores y mas recordadas piezas rockeras "Dream Baby", y el himno "Working for The man". Otro gran hito fue la publicación del archifamoso "In Dreams" en 1963, uno de sus temas más recordados; una balada oscura, teñida de un extraño romanticismo que le valería años más tarde el ser incluída en el film de David Lynch "Blue Velvet".
Todas estas canciones presentaban una estructura completamente innovadora, algo que no existía hasta ese momento, y que se convirtió en un estilo.

El éxito de "In Dreams", proporcionó a Roy la oportunidad de girar en inglaterra con un nuevo grupo llamado "The Beatles", que por aque entonces desataba una inusitada pasión en inglaterra, y provocaba la indiferencia de los americanos, para quienes eran todavía, unos desconocidos. Todo el tour fue Sold-out en un día; durante una sola tarde se vendieron todos los tickets para toda un gira inglesa.

Orbison fue un de los pocos rockeros de los 50 que se mantuvieron en la cresta de la ola tras la famosa crisis del género y a la invasión inglesa; al ciclo de mayor popularidad del rock, le siguió una época que vió caer en desgracia a todos los grandes; se conoce como "El día en que la música murió", el día en que Buddy Holly, Richie Valens y Big Bopper fallecieron en un accidente de avión; a ello se le unió la muerte por gangrena del incomensurable Gene Vincent, y el escándalo que hundió la carrera del "Killer" Jerry Lee Lewis, que vió como la conservadora américa le daba la espalda tras su matrimonio con su prima de 14 años. A elló se le sumó un Elvis algo más domesticado y dulcificado tras su estancia en el servicio militar, y toda una pléyade de "nuevas estrellas" acuñadas por la industria, mucho más inofensivas que los rockers originales, pero faltas de garra y autenticidad. Unos años después la invasión inglesa, encabezada por Beatles y Stones, marcaría todo un nuevo estilo y una imparable evolución que dejaría apartados a los grandes de la anterior década, que sin embargo vivirían algún momento estelar más, como el de Elvis en 1968.

Pero nuestro hombre sería un punto y aparte en todo eso; sus innovaciones y atrevimiento compositor se podía comparar al de los primeros Beatles, que estaban de hecho muy influenciados por su música, y fue manteniendo a lo largo de los 60 un buen ritmo de ediciones que le hicieron permanecer en primera línea.
En 1964 se públicaba "Oh Pretty Woman". La canción reventó los charts, y fué inmediatamente número uno en todo pais que tenía una lista de éxitos.
1966 supuso el inicio de una decadencia personal en la vida de Roy, cuando su mujer fallece en un accidente de tráfico y sus dos hijos en un incendio dos años después. Orbison regresa a un segundo plano, y su actividad creativa se resiente.
Durante los 80's se sucedieron los homenajes a su música, y la inclusión de "In Dreams" en el film "Blue Velvet", y unos duetos con K.D. Lang que le valieron un Grammy, lo devuelve a la actualidad. En 1986 es introducido al Rock n' Roll hall of fame por Bruce Springsteen, quien pronunció la frase que ya pasaría a la historia;

"Cuando entre al estudio a grabar el disco "Born to Run", quería hacer un disco con letras como Bob Dylan, y que sonase como Phil Spector. Pero por encima de todo, quería cantar como Roy Orbison. Ahora todo el mundo sabe que nadie puede cantar como Roy Orbison".

Todo esto significó el inicio de un rejuvenecimiento en la carrera de nuestro hombre; se grabó un concierto especial para la televisión que contó con la participación de Bruce Springsteen, Tom petty, Elvis Costello, Tom Waits, K.D Lang, toda una pléyade de estrellas que se mantuvieron en un respetuoso segundo plano, haciendo coros para "La gran O". El conciero contó con una emocionante edición en CD y Video, bajo el nombre de "A Black & White Night: Roy Orbison and Friends".

La actividad continuó con la concesión de otro Grammy por otro dueto con K.D. Lang en el tema "Crying" y la formación de los Travelling Wilburys, un supergrupo formada por una "Pandilla de amigos", que incluía nada menos que a Bob Dylan, Tom Petty, George Harrison, Jeff Lynne y el Propio Roy. Él single "Handle with care" y el Lp correspondiente disfrutaron un gran éxito, y sorprendentemente los discos de los Wilburys son grandes discos desde el punto de vista musical, repletos de hermosas y sencillas canciones; ya que los supergrupos repletos de estrellones no suelen funcionar musicalmente, debido al más que presumible choque de egos.

1989 contemplaría el comeback definitivo de "La gran O", un nuevo disco, "Mistery Girl", estaba a punto de salir al mercado; y el nuevo single "You've Got it" fue recibido con una gran expectación; desgraciadamente, el 6 de diciembre, un infarto se llevaría a nuestro hombre, poco después de volver a otra vez a copar las listas con un nuevo tema en los charts americanos e ingleses. "Mistery Girl" fué el album más vendido de su carrera, un disco que roza la perfección en cada tema, y que incluye uno de los temas más hermosos que hayan escrito nunca U2, una estemecedora melodía que Bono escribió pensando en Roy y que le cedió para completar el nuevo álbum, convirtiéndose en una de las joyas del disco; "Shes a mistery to me".

Los años posteriores opuparon a su esposa Barbara en reconstruir el siguiente disco que Roy había dejado inacabado; este albúm póstumo contó con un laborioso y desinteresado trabajo de músicos como Springsteen y Petty en la reconstrucción y acomodación de la música a las bases, lineas vocales y temas inacabados que que Orbison había dejado. El resultado es "King of Hearts", uno de sus mejores discos, publicado en 1992. Es un álbum que rebosa buen gusto, autenticidad y emotividad, con momentos sobrecogedores como "Love in Time" o "We'll Take the night", y un precioso rock n'roll que se convertiría en otro clásico de Roy "I Drove All Night".

La música de Roy Orbison no deja de volver a sorprenderme y estremecerme cuando suena en mi equipo de música; canciones que conservan toda su frescura y su poder, que nunca cansan ni defraudan, y que brillan con una misteriosa belleza que las hace diferentes de todo lo demás.